El menor, identificado como Bautista, fue llevado de inmediato al hospital infantil de la zona, pero la gravedad de sus lesiones le costó la vida momentos después.
El niño perdió la vida durante la madrugada del domingo 5 de enero, y desde entonces han surgido varias interrogantes sobre lo que aparentemente fue un accidente.
“No sé si estaban por conectar luces o qué, pero el auto estaba cerca. Alguien fue a buscar algo a la Kangoo y se movió. No es una barranca pronunciada. El vehículo pasó por el medio de dos árboles. Un pedazo de la barranca cayó donde estaba la familia cocinando en un disco, y el auto terminó donde estaba el nene, cerca de una mesa en la que estaba jugando”, afirmó Iván Luna, jefe local de bomberos, en entrevista con Radio 2.
Lo cierto es que la camioneta Renault Kagoo que atropelló a Bautista era propiedad de la familia del menor, y según investigaciones citadas por la prensa local no era conducida por nadie al momento del incidente, y quedó atorada en el río.
El pequeño murió como consecuencia de múltiples traumatismos en el cráneo y el tórax. Además, el vehículo tuvo que ser retirado del lugar.
Para determinar responsabilidades sobre la muerte del niño, la Fiscalía de San Lorenzo ya comenzó una investigación para identificar al conductor del vehículo.