Al menos una persona fue identificada tras el hallazgo de cuerpos descuartizados que fueron abandonados en hieleras en un panteón en Nacajuca, Tabasco.
Uno de los asesinados era Carlos Eduardo Ocaña de 23 años, quien era originario de ese municipio.
Su padre fue el encargado de acudir ante las autoridades para reconocer el cuerpo de su hijo, mencionó que desde hace días no sabían de su paradero.
Se hablaba de que había otra persona identificada, se trataba de un comerciante de fruta, sin embargo fue desmentido por él mismo, quien dijo estaban utilizando su fotografía y nombre.